
En todo reportaje siempre quedan flecos. Son esas imágenes que nunca se publican porque la persona entrevistada no ha dado información interesante o simplemente fotografías que realizo sin que pertenezcan al tema que estamos tratando. Esta niña nos rondaba mientras entrevistábamos a una mujer que destilaba ilegalmente lokoto, un aguardiente similar al alcohol de farmacia. Yo me había pasado 24 horas vomitando una comida en mal estado y al día siguiente, sin desayunar, lo primero que me ofrecieron fue este brebaje. Por cortesía o por morir definitivamente acepté. Fue en ese instante cuando apareció este angelito de mirada curiosa e intensa. Yo no sabía si era real o una visión producto del lokoto. Debía ser real porque aquí la tenéis.
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